Navegando por Internet muchas veces me encuentro fotos de estas traducciones automáticas fallidas, que crean unas frases muy ridículas. Me he acordado de la primera clase de didáctica y los típicos fallos que comete la gente a la hora de utilizar el traductor de Google. Este fue el ejemplo que vimos en clase.
Sin embargo no se puede negar la utilidad de los traductores automáticos. Ofrecen un traducción inmediata y yo misma los utilicé en varias ocasiones, trabajando de recepcionista en un hotel. Tuve que comunicarme con un chico francés y no hablábamos ningún idioma común en el que pudiésemos entendernos. Él solamente hablaba francés (ni un poco de inglés, ni español, nada de nada) y yo no entiendo el francés... Así que lo que hicimos fue coger nuestros móviles y escribir en el traductor mensajes y traducirlos al momento. La verdad es que pudimos entendernos sin problema pero los mensajes eran unas frases cortas y sencillas. Los traductores automáticos no sirven para los textos complejos. Únicamente proporcionan una idea global del texto. Aunque la traducción automática se inventó hace más de 60 años y desde entonces ha mejorado enormemente, no es y, en mi opinión no será en un futuro cercano, capaz de sustituir la traducción humana. Las palabras tienen muchos sinónimos y el ordenador no es capaz de interpretar correctamente el contexto.
Para terminar la entrada dejo aquí unas "perlas" de traducción.
Me parece que no hay una única respuesta válida. Hay ciertos casos en los que la corrección inmediata de los errores es la más adecuada, pero en otros quizás es mejor no interrumpir al alumno si nuestro objetivo es practicar la fluidez. El profesor puede apuntar los errores y comentarlos después. También existe la posibilidad de que el alumno se sienta desmotivado o frustrado con las constantes interrupciones, pero en caso contrario, si el profesor es demasiado indulgente, puede sentir que no se preocupa por sus alumnos. En esta página se recogen unas posibles soluciones y maneras de evaluar para aplicar en clase.
Aunque parezca algo muy obvio a veces la mejor solución a ese dilema es pedir opinión a los alumnos- preguntarles como prefieren ser evaluados. También es muy buena idea pedir a los alumnos que sean ellos mismos quienes corrijan los errores o hacerlo en parejas. En la mayoría de los casos los alumnos son capaces de corregir sus propios errores, también pueden apuntarlos con sus correcciones en el cuaderno con una pequeña explicación. De esta manera es más probable que no cometan los mismos errores en el futuro.
Encontrar un equilibrio en la forma de corregir no es fácil. Hay muchos métodos de aprendizaje que apoyan más una postura u otra como por ejemplo el método audiolingüe donde la corrección de estructuras gramaticales es primordial o sujestopedia donde las correcciones son hechas con mucho cuidado para no dañar el buen ambiente en el aula.
A la hora de corregir trabajo escrito es muy útil permitirles a los alumnos que ellos mismos corrijan los errores. Sobre este método hablamos con la profesora en primer día de clase. Ella nos comentó que cuando corrige los trabajos escritos, no tacha simplemente lo que esta mal y escribe la versión correcta al lado, sino marca donde esta el error y de que tipo es. Devuelve el trabajo a sus alumnos y les proporciona una segunda oportunidad de entregar el trabajo con las correcciones hechas por el alumno. De esta manera el alumno se siente más motivado para corregir el trabajo porque así puede conseguir una nota mejor. Para llevarlo a cabo se puede pedir a los alumnos que dejen bastante margen para poder apuntar anotaciones al lado y si el trabajo es en formato electrónico se pueden incluir comentarios en Word. En esta página hay ejemplos de código que se podría utilizar para las correcciones. Por ejemplo:
WW Wrong word As our plane flew on the mountains we saw snow.
WT Wrong time As our plane flew over the mountains we see snow.
WF Wrong form As our plane flew over the mountains we was seeing
snow
Se ve que esta manera de corregir los trabajos escritos exige más dedicación y tiempo por parte de profesor pero seguramente es mucho más efectivo para los alumnos
Bueno, ¿qué puedo decir después de la primera clase? Qué no es lo que yo esperaba. La asignatura tiene una fama de ser difícil entonces he venido a la clase con algo de prejuicio y con un poco de miedo, pero he salido con la motivación por las nubes. Me encantan clases de las que sales diciendo: ¡quiero ser profe ya! La experiencias personales de la profesora con sus alumnos animan mucho y muestran cosas maravillosas que se puede conseguir con los alumnos, así que me alegro un montón que la clase no era lo que yo esperaba.
Hemos empezado con una actividad de warm-up que consistía en averiguar cuál de las tres frases sobre la vida de profesora era falsa. Pudimos hacerle preguntas. Aunque yo no he acertado con la respuesta, me pareció una actividad muy buena para animar a participar a todos los alumnos. Aunque las frases eran en inglés y las preguntas también las hacíamos en inglés, nadie tuvo problemas con el idioma ni siquiera las compañeras del francés. Eso demuestra que esa era una actividad en la que todos los alumnos pueden participar independientemente de su nivel de idioma. Así que las características que debería reunir una buena actividad warm-up son:
Actividades rápidas y cortas (que se puedan desarrollar en unos minutos y no ocupen una gran parte de la clase)
Deben ser interactivas- que permitan la participación de todos los alumnos
Es bueno que incorporen el elemento de competición o juego para que resulte más atractivo para los alumnos
Tienen que ser simples para que la dificultad de la actividad no impida a nadie la participación
Es bueno que sirva para una evaluación inicial- nos proporciona una imagen global del nivel de expresión oral de los alumnos.
También hemos aprendido que incorporar elementos personales como las preguntas sobre la vida personal de la profesora hace más atractiva la actividad.
Hemos visto durante la clase como incorporar en nuestras clases las siete competencias clavé. Nos resultó sorprendente que hasta las competencias matemáticas se desarrollan en el aula de idiomas.
La lección más importante de esta clase para mi es; como adecuar el contenido de las clases a la diversidad del aula. Lo que he aprendido es que con el mismo input se puede hacer muchas cosas. Y el nivel de dificultad lo controlamos no con el input, sino con lo que exigimos de los alumnos. Lo hemos visto con una actividad con este vídeo:
Lo que pidamos a los alumnos que hagan con este vídeo tanto puede ser recopilar los verbos que oyen del vídeo, como tachar de una lista de verbos que oyen, cambiando de esa manera el nivel de dificultad.
También es muy importante a la hora de poner una actividad a los alumnos nunca limitar lo que pueden hacer, me refiero a permitir a los alumnos hacer el trabajo más complejo si lo desean y también valorar positivamente el esfuerzo. De esa manera se promueve el espíritu emprendedor y la iniciativa. Hemos visto ejemplos de trabajos de los alumnos de la profesora que demuestran que la creatividad de los alumnos puede ser extraordinaria así que en las actividades que les proponemos siempre tenemos que permitirles desarrollar su creatividad.